martes, 8 de mayo de 2018

Fin de semana 5/6 de mayo de 2018


Varias han sido las carreras en las que estaba prevista la participación de miembros del CARMA.

— Genève Semi-Marathon en Ginebra, Suiza
— Trail do Lor 
— 15 k Nocturna Ourense
— VI Corre por Salceda
— VOLTA A RÍA DE BETANZOS
—Trail Vila nova cerveira


Pese a no haber tenido noticias de todas ellas, estamos seguros de que nuestras intrépidas nécoras disfrutaron de lo lindo. Incluso algunos compañeros nos han mandado un breve relato de su experiencia

15 kms. Nocturna de Ourense

“Este fin de semana tocó nuevamente ir de carrera, fue una decisión tomada en el último momento, a pesar de que me apetecía mucho participar. Se trataba de los 15 km de Ourense.
Xan, Montxo, Aurora y Óscar.
Los 4 de Ourense

Esta carrera formó parte los 2 últimos años del Desafío 42 pero este año no sé si por fechas, falta de coordinación, o por la distancia con el resto de los lugares donde se celebrará el Desafío, se desvinculó.
El año pasado ya había participado y la conclusión fue que se trataba de una bonita carrera pero que no pude disfrutar. El día anterior había tocado una media maratón y por la noche, una carrera de 7 km, con lo cual el domingo ya la energía para disfrutar del 15 km era bastante justa.
Este año iba dispuesta a disfrutarla! El hecho de que fuera nocturna me gustaba bastante y, con la época postlesión que estoy atravesando, pensar en marcas sería ridículo, con lo cual el objetivo era disfrutar.

La carrera arrancaba del centro comercial, haciendo un recorrido de 5 km, pasando nuevamente por meta y haciendo algún kilómetro dirección a Oira, y completados los 5 km, nos dirijimos por un lateral del río hasta las termas de Outariz y, una vez allí, cruzando la pasarela, volviamos por el otro lado del río.

El recorrido bonito, con algún sube baja pero no difícil.

Por mi parte bien hasta mitad de carrera, allí ya la cabeza empezó a quejarse e hice el amago de parar, pero tuve la gran suerte de coincidir con una pareja que él me dijo: baja el ritmo y despacio pero sin parar! Y así hice, me pegué a ellos hasta meta. Reconozco que hubiera podido ir más rápida, pero tenía miedo de agobiarme y que me costara llegar, preferí disfrutar de esos kilómetros en compañía, así siempre se sufre menos.

Al final llegué a meta con la sensación de haber disfrutado de ese bonito recorrido: objetivo conseguido!

Ahora toca descansar un poco y entrenar, ya que el próximo domingo toca correr en casa!!!
Aurora

Llegada a meta de Aurora

"Por mi parte fui el sábado noche  al 15 k de Ourense, es la tercera vez que participo en esta carrera aunque la primera vez que es nocturna. Es una carrera con un recorrido sencillo pegada al río baja hasta la zona de las termas donde cruza y vuelve a salir. En principio esta carrera la afrontaba con la compañía de Xan, pero mi rodilla izquierda sigue quejándose tras los 101 Peregrinos, y aunque parezca raro estaba más cómodo a ritmos altos (seguramente porque pensaba menos en el dolor) así que en los últimos 3 km apreté todo lo que podía para llegar a meta y no alargar más la situación.
Oscar

Semi-Marathon Genève 2018

"Unha preciosa carreira cun perfil favorable e nun marco envidiable, os alpes suizos ao fondo! Saín a disfrutar e ser parte da festa anual do running de Xenebra: Harmony Genève Marathon for UNICEF (pois o prato forte é a maratón, pero ademais da media maratón, tamén hai carreiras para nenos ou un 10k o sábado entre outras).

Despois de correr hai 3 semanas a Coruña42 e de decidir esta mesma semana correr a media maratón aquí, o obxectivo era disfrutar. Pero apetecíame saír rápido e ver se podía aproveitar a inercia do bo estado co que cheguei á Coruña. Así que comezaría rápido para darlle unha alegría ao corpo, pois xa habería tempo para baixar, deixarse levar e limitarse a disfrutar.

Finalmente fixen 1h21'19" (posto 52 de 4925) según o cronometrador oficial. Non puiden pedir máis! MMP, pois baixei 1'08" a miña marca anterior e disfrutei moito, sobre todo do km 16 ao 19, onde se pasa polo centro e máis público hai. Un ambientazo!

Espero poder facer unha pequena crónica nos vindeiros días, sobre todo falando da organización e de como é a maratón por se alguén se anima nun futuro. Pero só darei un pequeno adianto, tiven unha caída na última curva ao tropezar cunha das vallas (a menos de 200m) para entrar na recta de meta. Aínda que iso non evitou que disfrutase da chegada na Pont du Mont-Blanc."
Suso
Suso finsher
(con su pequeño "accidente" de rodilla)


Carreira Popular Santa Mariña de Vincios

3000 metros en los que Patricia, pese al calor, salió a tope en las dos vueltas a un circuito de 1500 y consiguió un merecidísimo segundo puesto de la general.
Enhorabuena

 
Medalla de Patri en Vincios
Carreira Popular de Curtis

¿Qué noticias tenemos de esta carrera?
Pues que nuestro querido Caramés consiguió trofeo.
Caramés buscando sitio en la estantería


5K de Salceda

Montxo y Caramés estuvieron en Salceda
Y Caramés volvió a subir al podio. Primer clasificado local.
Está claro que va a tener que hacer sitio en la estantería para tanto trofeo.



JR y Begoña estuvieron en la Media de Betanzos

Begoña y JR.
Dos supercampeones


Dani fue al trail DO LOR (Quiroga) tardó algo más de 9 y media, por lo que leí los últimos km con bastante calor
Dani tras finalizar el trail do Lor (Quiroga)

J.M. Pedrosa fue a Portugal, a Vilanova de Cerveira. Parece ser que se tuvo que retirar tras una caída en el km 15. Un golpe en una rodilla. Esperamos que no sea nada, campeón.

Y los entrenos dominicales, claro.

Los compañeros de monte salieron el sábado por el Vixiador

¿Nuevo programa de Frank de la Jungla?
No, entreno de nuestros montunos


Pancho, José Antonio y Miguel Ángel ida y vuelta desde Balaídos hasta Mide, 16 kms suaves.
José Antonio, Miguel Ángel y Pancho antes de su rodaje "suave"


Y muchos más que, aunque no lo cuenten, seguro que salieron a devorar kilómetros y buen rollo, solos o en compañía, en asfalto o por el monte,  pero seguro que siempre disfrutando

Ultra Trail da Barbanza - 35 kms


Por JR

Vires acquirit eundo (“La fuerza se adquiere avanzando”) - Virgilio.

“La verdadera victoria no es la que se consigue tras una batalla ganada, sino la que obtenemos al aprender a levantarnos tras las batallas perdidas.” (Anónimo).

Sábado noche. Estoy nervioso. Lo noto yo. Lo percibe mi esposa. Nunca he corrido una distancia así. Sé que va a ser una prueba dura, por eso los nervios no me dejan conciliar el sueño. 
Cuanto más se acerca la noche más inquietud me invade. 
Sábado 3 a.m.. Sigo despierto y tengo que madrugar para la carrera más importante de cuantas he corrido hasta ahora: el “VI Ultratrail do Barbanza”, en la distancia de trail de 35 km. 

Domingo 8 a.m.  Salimos hacia Riveira. Apenas he dormido tres horas. De camino le comento a mi mujer que me gustaría dedicar este trail a mis compañeros del club C.A.R Marisqueiro por todo el apoyo y ánimos que me han brindado desde que llegué al club. Le parece una buena idea . 
Llegamos al punto de salida y el miedo, esa tenaza farisea, se empieza a apoderar de mi cuerpo, y empiezan a asomar los primeros pensamientos negativos: “No estás preparado”, “Te falta entrenamiento”,  “Estarías mejor en casa”,  “Tú no vales para esto”… El enemigo hace su aparición de forma prematura.
Dorsal en mano me dirijo hacia el arco de salida donde me encuentro a mis compañeros, los avezados Ramiro Álvarez y Alfonso Costas. Dos sonrisas tranquilizadoras. El poder de la veteranía. El calor del compañerismo.
Tras la foto de rigor, la #carmafoto, les comento que siento que necesitaba un mes más de entrenamiento. El poder de la veteranía habla: 
“Corre con cabeza; ve con cuidado y si tienes que andar, andas”.

Ramiro, Alfonso y yo mismo. Con compañeros así...

El consejo retumba en mi conciencia: “Corre con cabeza”.  De acuerdo. Tengo ocho horas para acabar la prueba, tiempo suficiente por delante. Mi objetivo es ese: llegar a meta y romper ese muro que me frena. 
Salgo sin prisas, a mi ritmo, sin pretensión de sobreesfuerzo.

El primer error lo cometo pronto. En el kilómetro 2 me detengo (une petite urgence, vous savez...) y pierdo de vista al grupo con el que corría. Soy ya el último del pelotón, pero no le doy importancia: mi propósito es acabar la carrera. 

Sigo hasta una cascada preciosa que reconozco de otras pruebas disputadas en la zona y enfilo una cuesta, sigo corriendo… De repente me doy cuenta de que no localizo las cintas de baliza. Me he perdido. De acuerdo:  doy media vuelta hasta la última baliza que vi, e intento buscar otro indicador para continuar… No lo localizo.
Me doy cuenta de que no debí separarme del grupo. La visión reducida que padezco por causa del glaucoma me la está jugando y, como no podía ser de otra manera, los pensamiento negros - mi enemigo acérrimo - aparecen de nuevo: “No vales para esto. ¡Retírate!”. Omito esas señales engañosas del ánimo empañado y, en ese momento, se levanta una ligera brisa atlántica que hace  bambolear una cinta naranja. Es la baliza. 
Consigo llegar hasta el primer avituallamiento. Me doy cuenta de que voy más lento de lo que yo creía, pero tengo el tiempo suficiente para completar el recorrido. 

En el cruce donde se bifurcan los itinerarios de las cuatro pruebas: ultratrail, trail, minitrail y camina aprecen de nuevo los pensamientos aciagos que intentan desanimarme. Casi sin saber por dónde, un miembro de la organización de la carrera aparece de algún sitio para darme ánimos y decirme que continúe, que siga las balizas… Pero de nuevo, mi falta de vista me la juega y paso de largo, sin darme cuenta de que dejo atrás la cinta indicadora. Tengo que volver sobre mis pasos y encuentro de nuevo al chico de la organización que me indica el camino correcto.

Consigo llegar al segundo avituallamiento después de varios kilómetros siguiendo el camino trazado. No he perdido de vista las balizas pero el dios Neptuno no me lo pone fácil y me envía una siembra de frío granizo. No me rindo y, retador, miro al cielo y grito con todas mis fuerzas: “¿Crees que me voy a rendir? No lo voy hacer. ¡Te estás volviendo viejo! ¡Antes me enviabas tempestades con olas gigantescas! ¡Movías la fragata como un barco de papel! Apedrearme no conseguirá que desista!” 

Unas orondas vacas frisonas gallegas me miran atónitas: “Un humano loco, un runner alienado”. (No les falta razón). 
La divertida estampa de la que soy protagonista se acaba pronto y vuelvo a la realidad: me he vuelto a perder. 

Busco con desespero la señalización y decido que, a partir de ese momento, iré mucho más lento, realizando tramos de baliza en baliza, afianzando el recorrido.
Llego a una bajada que me hace frenar en seco. Vienen a mi mente mis perros y cómo bajarían ellos esa ladera: a saltos. Guardo los bastones y, como uno de mis perros, desciendo en saltos de cabra, para enfilar el tercer avituallamiento. Parada. Y el gran Manolo Castiñeiras como siempre infligiendo ánimos. Intercambiamos varias palabras y unas risas, también unos bocadillos de Nocilla y un “¡Ahora nos vemos!”. Me desea suerte para el tramo final.

Desfilo por la pronunciada por una 'corredoira'. Estoy disfrutando: de bajar como un morlaco, del viento contra mi cara, de la música que está sonando, de no pensar…  Algo así es lo que deben sentir mis perros cuando corren sin un destino fijo, sólo por el gusto de correr… Y ahí cometo mi segundo fallo, y el que me remata. La estocada. 
Mi enemigo vuelve, pero esta vez no dice nada. Está silente, pero amenazante como es él. Sólo se ríe. Se burla. En la euforia de esa carrera  ladera abajo, me he vuelto a perder.

Esta vez, sin fuerza suficiente para deshacer los pasos dados, me rindo a la evidencia de que estoy perdido, fuera del trazado. Dejo caer los bastones mientras mi oscuro enemigo sigue con su bufonada. 
Grito de impotencia: “¿¡Por qué!? ¡Si iba bien! ¿Por qué me distraje?”.
Y tras ese grito, viene los más dolorosos: “¡¿Por qué tengo esta maldita enfermedad?!” 
En ese momento me rompo y lloro. Es mi enemigo el que habla por mí.
Llamo a mi mujer. Ella espera impaciente. Tiene desde ayer una mala sensación con esta prueba. Le digo que me retiro. No puedo ocultarle el llanto. 

Llego a la aldea de San Isidro, curiosamente al mismo pueblo donde se celebró el primer trail que abandoné. Y en eso minutos de espera, mientras ella me viene a recoger, mi odiado enemigo me machaca y me hunde cada vez más, hasta llegar a convencerme de que deje de correr trails.

Encarna, mi mujer, llega, se baja del coche y me abraza. Siento su calor; me reconforta. Pero, esta vez, mi enemigo negro se ha cebado conmigo y no soy capaz de levantar el ánimo. 
Mientras volvemos hacia Riveira mi esposa, que ha estado callada un largo rato, me dice:
“Si  hace falta, entrenaré y correré contigo. Quizá no trail, quizá no grandes distancias. Pero empiezo a correr contigo y seré tu lazarillo”. 

Sentado en el coche, cabizbajo, hundido, aquella frase causó el resurgimiento de mis cenizas, como el ave Fénix. 
Llegamos a Riveira, devuelvo el chip y notifico a la organización mi abandono. Y, aún abatido por la retirada, entramos en el mesón para comer. Allí, sentados, los mismos veteranos de la salida, Ramiro y Alfonso, empezaban su almuerzo al que nos unimos.  Me explayé contándoles mi vivencia. Y ahí, al calor del compañerismo, querido enemigo mío, noté que te empezabas a sentir incómodo y esquivo. Con cada palabra de ánimos, de vivencias, de experiencias, de ilusión relatadas por estas dos ‘almas de trail’ yo me iba sintiendo mejor, y tú, mi odiado enemigo, te hacías cada vez más pequeño. 

Y, entre tú y yo, como en la película 'Los Inmortales' de Russell Mulcahy, los dos sabemos que “sólo puede quedar uno”. 
Poco a poco me iba sintiendo mejor, recuperando el ánimo físico y anímico. Y al final, con el café de sobremesa, lo que te venció, la estocada que te condenó a la oscura gruta de donde no debieras salir nunca fue la frase de mi esposa. Esa frase que me había dicho a mí a solas, ahora la rubricaba ante dos magistrales testigos: “Seré tu lazarillo si hace falta”.
Ahí, en ese momento, perdiste la batalla, y te disolviste como un azucarillo en el café.

Y, mientras removía el mío decidí cuál iba a ser mi siguiente trail.

“La batalla más difícil la tengo todos días conmigo mismo”. Napoleón Bonaparte.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Fin de semana laaaaaargo 28 abril/1 mayo


Fin de semana con puente incluido en el que algunas nécoras participaron en diferentes carreras (algunos hasta doblaron)

Algunas de estas carreras fueron…

101 kms peregrino (Ponferrada)

Óscar se apuntó a esta mítica carrera en la modalidad marcha individual, y esta es la mini crónica que nos envía


“Después de 4 meses de entrenamiento y algo más de 800 km entre carreras y entrenamientos, realizados en este año, con el único objetivo de afrontar en las condiciones más óptimas de esta prueba, la verdad es que no me puedo quejar.

El objetivo era finalizar, con un tiempo aproximado de 15 horas, sobre todo para evitar hacer demasiadas horas de noche, y al final puedo decir, objetivo conseguido.

Tiempo total: 15:24:02 nos daban 24 horas.

Puesto 86 de un total de 255 llegados a meta, esto conociéndome quiere decir que me fui al ‘trail’ adecuado, siendo un corredor más acostumbrado al asfalto el perfil ‘pistero’ fue propicio para quedar en ese 1/3 de la clasificación.

Las dudas eran muchas, como entrenar una distancia tan larga, como respondería mi cuerpo pasados los 40, 50 km, ¿?

Y la verdad es que sigo sin poder contestar, pero como decía al principio, OBJETIVO CONSEGUIDO.

Mis piernas aunque hoy doloridas también son conscientes de que no se trataba de una carrera técnica y salvo por alguna molestia en las rodillas están bastante bien.

Para quien se la plantee, comentar que la organización es bastante buena, los avituallamientos muy correctos y suficientes, especial mención se merecen los militares que estaban siempre dispuesto a ayudar en todo lo posible y siempre con unas palabras de ánimo.”



VI Ultra trail Barbanza (35 kms.)

Allí estuvieron J.R., Ramiro y Alfonso.
Parece ser que fue una prueba bastante dura, con mucho frío, granizo y viento. Dicen que tuvieron problemas con el balizado, hasta el punto de que J.R. se perdió. Afortunadamente todo acabó bien.


III Trail Monte Aloia

Nos cuenta Anto

Llegaba con miedo por una molestia tonta, y había riego de romper.

Decidí arriesgar y salimos a correr, sabiendo que podía hacer top5: mi objetivo de hoy. Pero al final ni molestias ni nada.

Carrera súper chula, con los 8 primeros kilómetros en ascenso pegado a la cabeza de carrera y muy bien de sensaciones y cómodo, pero ya en las bajadas fui más cauto, y sin arriesgar, y al ir sin perseguidores, me ediqué a disfrutar a ritmo alto.

No me queda más que dar las gracias a mi fisioterapeuta David Parada, por ser más que eso: un apoyo, un psicólogo y aportarme su opinión como si fuese mía.

También a los que siempre tienen una palabra o un mensaje cuando más lo necesita.

Ahora toca una semana de desconexión : 0 kms.
Anto

Y de Millara no tenemos crónica, pero sí tenemos dos documentos gráficos interesantes. Al principio no sabía si las zapas y las mallas aguantarían, y por lo que se ve….no aguantaron




III Carreira do Traballador (Tomiño)

Pues aprovechando esta festividad del día del trabajo, e celebró la tercera edición de esta carrera, y allí estuvieron Óscar, Aurora y Montxo

Pues hoy hemos decidido hacer un poco de deporte aprovechando el día festivo y entre lo poco que se ofrecía por la zona, hablando de carreras, entre un grupo de amigos, decidimos acudir a la I Carrera del Trabajador de Tomiño.

Como se trataba de la primera edición, no había referencias con lo cual, yo me fie de la información de su página de Facebook, interpretando que nos ofrecían un perfil bastante llano. Uff, a veces vivir en la ignorancia es lo mejor, hasta el último momento!! El resumen es  que se trataba de una carrera que ni lo llano era llano, ya que transcurría todo el recorrido con un continuo sube y baja, lo cual hizo que para mí fuera una carrera bastante dura. Pero, además, los 10 km tampoco eran 10 y se iban a 10,700 para prolongar aún más el sufrimiento de las patitas.

Suma de todo esto fue que el tiempo, evidentemente, no fue el esperado ni el deseado, pero hay que ver el lado positivo: bonita carrera, entrenamiento listo y fantástico día en compañía de buenos amigos!
Aurora

Hoy tocó la I CARREIRA DO TRABALLADOR, (Tomiño) se trata de un 10 km (bueno más  bien un 10,6 km, muy toboganero, en el cual era imposible mantener ritmos altos. al menos en mi caso ya que llegaba con las piernas aún bastante cargadas después de hacer los 101 Peregrinos hacía apenas 3 días, de hecho hasta hoy mismo por la mañana no confiaba en poder participar.
 Óscar


sábado, 28 de abril de 2018

London Marathon 2018. Un maratón de emociones


CAPÍTULO 1: LA PREPARACIÓN



Después de varios años intentando conseguir dorsal a través del sorteo, y mismo el año pasado a través de tour operadores especializados, conseguí plaza para el maratón de Londres. ¡Por fin!

Cuando en agosto me confirmó Marathínez que una de las plazas era mía pensamos el míster y yo de hacerlo a tope. Llevaba una temporada fantástica, y Londres presume de ser un maratón muy rápido. Pero la preparación fue un desastre. Primero hubo que superar una anemia y la preparación específica que comenzó el 15 de enero también fue un poema. En las primeras semanas me seguía sintiendo como si algo me frenara al correr. La voz de alarma fue cuando comprobé que hasta no era capaz de aspirar todo el aire que mi cuerpo recoge normalmente. Se había bloqueado la espalda y paré 5 días con la esperanza de solucionarlo… pero mi espalda me seguía lastrando, me sentía contracturado. A partir de ahí tocó aplicar el “modo supervivencia”. A olvidarse del plan y a rodar (nada de series) por sensaciones. Pese a las sesiones de fisio y las atenciones de mis compañeras del Departamento de Imaxe Persoal en el IES de Teis pasaban las semanas y seguía el problema.

Sabía que sería finisher en Londres aunque fuera a rastras pero preocupado por lo lastrado que estaba fui al médico y las últimas 4 semanas hubo una importante mejoría gracias a los antiinflamatorios que me recetaron (y a las sesiones de fisio y masajes en el instituto). Para colmo de adversidades tres semanas antes de la cita no pude hacer el largo programado porque pillé un catarro. Con todo, a falta de un mes, empecé a progresar, cada semana que pasaba me notaba mejor. Faltando 3 semanas veía que a lo mejor podía hacer 3 horas 30’, faltando dos me encontraba para 3 horas 10’ (la Vig Bay me subió la moral) y la anterior Carlos Adán, siempre he notado su apoyo (¡qué grande es!) me dijo que podía andar sobre 3 horas 5’. Estar en Londres era una victoria y ahora me veía, si la espalda me respetaba, con fuerzas de hacer toda la prueba corriendo.

Llegaba con un mínimo de garantías. Falto de entreno de calidad pero haciendo en el último mes una media sobre 75 Km semanales y en las 14 semanas de preparación 1075 Km


CAPITULO 2: LOS DÍAS PREVIOS

6 días antes del gran día en el CARMA nos llevabamos un batacazo. Fer, el marido de nuestra compañera Doris, perdía la batalla contra el cáncer. Ese era su maratón y parecía que lo iba a ganar. Sus 37 años, sus ganas de vivir, y sobre todo la evolución tras el trasplante de médula… Pero se nos fue. Con permiso de Doris decidí correr con una foto de Fer en el pulsómetro.                                                                                                                                                  
Un maratón entre dos

Perdió el maratón más importante, el que desgraciadamente no tiene revancha, pero ese domingo ganaría un maratón porque en los maratones ganamos todos los que alcanzamos la meta. Estaba claro que iba a ser el maratón más emocionante de los que llevo realizado.
 

Llegué a Londres a media mañana del viernes. Aproveché la tarde para hacer un poco de turismo y “mascar” el maratón. En los Major los días precedentes al evento se huele el maratón por los cuatro costados. Así fuera en New York en el 2010, en Berlín en 2011, en Boston en 2014 y en Chicago en 2015. Londres no iba a ser menos y un reguero de corredores inunda la ciudad.
Noto que desde el 2010 la fiebre de los Major se ha disparado. Me llama la atención la cantidad de corredores que van a terminar los Six Major o que están a punto de hacerlo. El perfil medio es de personas que hacen entre 3 horas  30’ y 4 horas 30’, de alto poder adquisitivo y que viajan por tour operador. ¡Me topé con varios que venían de correr en Boston el lunes!
El sábado comienza con un trote muy suave de 26’ con Marathínez para explicarnos cómo volver al hotel tras el maratón. Luego de desayunar nos llevan en autobús a la Feria del Corredor en el ExCel London, un gigante centro de exposiciones.
Muy bien organizada, como todo lo relacionado con London Marathon. Fácil la recogida del dorsal y con el detalle de tener un área para imprimir el justificante necesario para la recogida pensando en despistados como un servidor.


Recogida de dorsales y Feria del corredor


       
De tarde la idea era encerrarme en la habitación y descansar pero pensando en regalos aún anduve un par de horas (bueno los desplazamientos en metro). Antes de acostarme dejo todo preparado 
Preparada la artillería
CAPITULO 3: EL GRAN DÍA

Tocaba madrugón. A las 4:45 en pie ya que nuestro autobús sale del hotel a las 7 de la mañana. El organizador quiere evitar posibles contingencias y faltando más de dos horas ya estamos en Greenwich, en la zona de descanso previa a entrar en los cajones. Se trata de un gran prado con amplias zonas de baños. Allí estaremos relajados, estirando un poquito o recostados.
Una foto relajado y otra con Iván Rama


Durante el viaje voy sentado con Iván Rama, un valenciano que tiene de mejor marca 2 horas 36’ pero que está medio lesionado y me dice que sale para 3 horas. Así que un nuevo amigo y buena compañía en el tiempo de espera y, sin decirlo explícitamente, decidimos empezar juntos el maratón.
Al principio pocos corredores en esta zona de espera, pero a medida que se acerca la hora la afluencia es notable, aunque no es atosigante. 
Como es normal en los Major hay unos cuantos disfrazados de bailarinas, de oso… Impacta uno que va de Avatar, Algunos con tanta ropa les espera un gran sufrimiento. El día amanecíó despejado y son las 9 y se empieza a notar calor. Ya en carrera me llamará la atención uno que va de jugador de rugby, con el casco pertinente y el balón. A la espalda lleva un distintivo que indica que está intentando un record Guiness. 
Por mi cabeza ronda la idea de hacer cada milla sobre 6’45’’ – 6’50’’ para hacer entre 3 horas – 3 horas 5’.
A falta de 15’ nos vamos al cajón. Con 5’ de calentamiento llega y como tenemos el cajón 1 nos imaginamos que allí podremos trotar. Pero resulta que el cajón 1 es enorme y que ya está lleno de corredores. Toca salir sin un metro de calentamiento y muy atrás. Menos mal que la musculatura con este tiempo no está fría.
TARDAMOS en pasar la salida. Mi preocupación principal en estas primeras millas es evitar un tropiezo con tanto corredor. Imposible avanzar. Cuando parece que ya empieza a haber huecos resulta que confluimos con las otras dos zonas de salida y sigue la aglomeración.
Gracias a esa marabunta no salimos como cohetes. No míster, no es que usara la cabeza, es que no se podía ir más rápido jajaja.
Los parciales de paso los voy a hacer en millas (pensaba que los Km solo estaban marcados de 5 en 5. Luego resulto que había todos los puntos Km). Las primeras millas salen sobre 7’00’’ y pasamos el Km 5 en 21’14’’ brutos (4’15’’/Km). Ritmo para 3 horas.
Ya desde la primera milla muchísimas personas en las aceras. Calculo que no llega ni al 10% del recorrido donde no hay gente animando. Comento con Iván el pedazo ambiente reinante.
Hace bastante calor. Se preveía 20ºC pero la sensación térmica me parece mayor. Luego sabremos que corrimos a 23ºC. Era consciente de que iba a hacer calor e intenté hidratarme a conciencia los dos días anteriores. En carrera hay muchísimos puntos de avituallamiento de agua. Cojo en todos y cuido beber y el resto echármelo por encima de la cabeza.
A principio de carrera compruebo que la correa del Garmin está medio suelta. Sobre la milla 7 me cae. Parada en seco y hasta final de carrera reloj en la mano.
Tengo claro que hoy con este calor puede ser una “escabechina” y me planteo correr por sensaciones. No estoy para marca así que a hacerlo lo mejor posible pero con cabeza. Iván ha aumentado una macheta el ritmo y veo que no voy cómodo. Es la milla 8 y le digo que tire.
Aún así paso el Km 10 en 42’24’’. Sigo en ritmo para 3 horas aunque en las dos últimas millas bajé ritmo. Acabamos de pasar por el Cutty Sark donde el ambiente es apoteósico. Sobre el Km 12 tomo mi primer gel. Impresionante también la concentración de gente al cruzar el Támesis en Tower Bridge.
La animación en Tower Bridge es impresionante y te vienes arriba.
El Km 15 paso en 1 hora 04’12´´. En el sentido contrario, en la milla 20, me cruzo con Kipchoge camino de la victoria seguido de Tola Kitata. El ritmo en este parcial ya se ha ido a 4’22’’. Sigo con la táctica de ir por sensaciones. No me agobio. El sol empieza a apretar de lo lindo y yo me animo hablando con Fer: "Este maratón lo vamos a acabar", "Fíjate que ambiente", "Esto es un Major Fer"...
A la altura del Km 20 sigo perdiendo ritmo. Último parcial de 5 Km a 4’33’’/Km. La media la cruzo en 1h 31’43’’ pero queda un mundo. En el siguiente parcial ya nos vamos a 4’40’’/Km. Creo que hice muy bien en regular desde la milla 8 porque voy entero pero con dificultades. Se empieza a ver a corredores con dificultades y estamos en el Km 25!!!! Me tomo el segundo gel.
Ante las dificultades siento la fuerza que me manda Fer. El último 5000 lo hacemos a 4’58’’/Km pero no voy derrotado, voy feliz de vivir este ambiente. De aquí a meta en numerosas ocasiones hago aspavientos con los brazos para conseguir los vítores del público. No me importa gastar energías, lo estoy disfrutando a lo grande. Creo que Fer también lo estará haciendo.
Todo apuntaba a que en los últimos 12 Km nos caería una minutada teniendo en cuenta la progresión de los ritmos pero no. De ahí a meta mantenemos el tipo por debajo de 5’00’’/Km.
Las aceras, salvo en la zona de Canary Wharf, están llenas de gente y "nosotros" decidimos empezar el show. En las zonas donde la gente está en calma hago aspavientos para conseguir su aplauso a los gladiadores.
Levantando a las masas jajaja
 
En la milla 19 tomo un tercer gel. Hay que reponer “gasolina”.

Las últimas millas parece un campo de batalla. Muchos corredores andando y unos cuantos necesitando atención hospitalaria. En la milla 22 nos cruzamos con los que van en la milla 13. Se les va a hacer un calvario porque la previsión de que su cubriera sobre las 14 horas no se cumplirá.
Y ya vemos el London Eye.









¡Qué siga la fiesta!


Y ya vemos el London Eye y llegamos a la torre del reloj encaminándonos hacia Victoria por una recta de una milla plagada de gente y quedan 600 m para la gloria.
600 to go!!! Felices!!!
Último giro y recta de meta. “Lo hemos logrado Fer”. Rompo a llorar mientras me cuelgan la medalla y es que las emociones vividas han sido muchas.
Últimos metros
CAPÍTULO 4: EL FINAL DE LA AVENTURA
Acabada la carrera recogida de bolsa del corredor, acudo al guardarropa y regreso al hotel. Parece que muscularmente las piernas están en muy buenas condiciones. La zona por la que iba a atravesar no se puede pasar. Un corredor está tirado con asistencia hospitalaria.

Medalla conseguida!!!





De tarde tengo dos cosas que hacer. Buscar el regalo de mi santa esposa y tomarme una buena birra. Gracias a esta última iniciativa me entero que los billetes que llevo, que pillara hace un año en Vigo, han caducado hace 3 meses. Como todo el viaje estuve pagando con tarjeta ni me enterara jajaja.

Luego, me entró un deseo. Ir hasta Tower Bridge a rememorar el ambientazo de la mañana. En el metro van aún muchos corredores que han debido invertir sobre 6 horas (el tiempo máximo autorizado era 8 horas 10’).

Al día siguiente antes de ir para el aeropuerto visita al Banco de Inglaterra a cambiar el dinero y regreso a casa.

Este maratón, como siempre, dedicado a mi familia y luego para mi buen amigo Bruno con el que tengo compartido unos cuantos maratones y que lleva un año lesionado. En los agradecimientos uno especial para el míster Carlos Adán que a veces tiene más fe en mis posibilidades que yo mismo y gracias a mis compañeras/os de club, el C.A.R. Marisqueiro por estar siempre empujando y por último a todas/os los que me mandásteis palabras de aliento los días previos a la carrera.

Espero que vuelvan los buenos tiempos y compartamos más maratones.