miércoles, 22 de marzo de 2017

CRÓNICA MARATÓN DE BARCELONA 2017

13. BUEN NÚMERO
PRIMERA PARTE
Un año más, una vez más, preparado para enfrentarme a los 42,195. Otra vez en Barcelona, y como siempre, con convencimiento de que va a salir bien pero con mis dudas.
Si lo acabo con éxito, será mi maratón número 13. ¡Vaya, menos mal que no soy supersticioso! Además, he entrenado con normalidad, y nada indica que pueda fallar (aunque nunca se sabe).

13, ¡menuda chorrada! Nada puede fallar sólo por esa coincidencia numérica. Y vale, no soy supersticioso, pero… por si acaso hago todo como estoy acostumbrado a hacerlo. No son supersticiones, insisto, son rituales.

Preparo todo el material que voy a llevar siguiendo la lista que ya tengo preparada. Soy algo “nervioso” para estas cosas, y si me olvido algo me da un patatús.
Igual que el año pasado, volamos el sábado por la mañana desde Santiago. Y digo volamos porque, como no podía ser menos, voy acompañado de mi principal apoyo en todo lo que hago, mi asistente, mi animadora, mi fan incondicional, mi coach, Gloria.

Salimos con tiempo, como siempre. Nunca pasa nada, pero prefiero tener un colchón de tiempo por si surge cualquier eventualidad. Me noto algo nervioso. Voy pensando ya en la carrera, y en ese 13… ¡qué chorrada!

Conduzco yo (igual que el año pasado, pienso). Al llegar por la autopista a Santiago comprobamos que sigue en obras. Hay que bajar la velocidad, pero no pasa nada, tengo tiempo suficiente.
Y ¿dónde tengo la cabeza?, pues más en la carrera de mañana que en la autopista de hoy, así que llegando a la salida hacia el aeropuerto voy en mi mundo y….me la paso.

Enseguida me doy cuenta de que he metido la pata. Intento mantener la calma. No pasa nada, en la próxima salida doy la vuelta.

En la próxima salida, en la próxima salida. Pasan los kilómetros y la “próxima salida” no aparece.

Me voy poniendo cada vez más nervioso. El colchón de tiempo que llevaba empieza a menguar. Cuando llegue a la “próxima salida” aún tendré que deshacer lo recorrido de más. Voy echando cuentas del tiempo que me falta, del tiempo que me queda.

Me desespero, grito, me cabreo, no nos da tiempo. Me veo ya volviendo a casa. Adiós al vuelo, adiós al dinero que me he gastado, hola al ridículo de contar a todo el mundo lo que me ha pasado, adiós a los meses de preparación…maratón 13, estaba claro (ay, no, que no soy supersticioso).
25 kilómetros después aparece la “próxima salida”. Pago autopista y hago una maniobra que ni un contrabandista. Cojo otra vez la autopista y…al aeropuerto.

Pero bueno, hasta que no sea una realidad que hemos perdido el vuelo no hay que tirar la toalla. El vuelo aún no ha salido. Otra cosa es que nos dejen embarcar, pero ya veremos.

Llegando al aeropuerto Gloria me pregunta: “¿Y ahora el aparcamiento?¿Sabes dónde es?”.
“Sí, claro, no te preocupes” contesto. Espero no equivocarme.

Es fácil, pienso, seguir las indicaciones, una P grande, blanca sobre cuadrado azul no tiene pérdida…
Y así lo hago, P grande, blanca sobre cuadrado azul. Fácil, no tenía pérdida…la única pega es que no es mi parking, es el de los coches de alquiler, pero me doy cuenta cuando ya estoy dentro. Nueva desesperación, ahora sí que no llegamos, ¿por dónde coño se sale de aquí?

Encuentro la salida, pero no tengo ticket de entrada, con lo que no hay cómo levantar la barrera, y reventarla no me parece opción. Veo un interfono, llamo, un operario muy amable me indica que suba por una rampa que veo a mi izquierda, que aparque (en el piso -4 o -3) y que vaya a la oficina a por el ticket.
Subo, ¿-4? No, mejor al -3, que está más cerca de la salida.

Aparco, salgo corriendo (ahora a pie), no encuentro la dichosa oficina por ningún sitio. Otro interfono al que llamo, y el mismo operario amable de antes me indica que voy bien, pero que la oficina está en el -4.
Más carreras. Y yo que pensaba que ya había hecho todo el entrenamiento de calidad, y me encuentro en el aeropuerto de Santiago haciendo unas series a unos ritmos impresionantes.

Una vez conseguido el ticket de aparcamiento (“no lo pierda, señor, que si no tendrá que pagar toda la estancia” me advierte el operario amable. “Hijo mío”, pienso yo, “visto lo visto espero acordarme de dónde he dejado el coche”) corriendo al control de embarque.

Hay poca gente, y además nos dejan pasar delante. Los vigilantes no se ponen muy estrictos (yo ya estaba imaginándome cómo tiraban mis geles para la carrera a la basura) y pasamos rápido. En teoría ya han cerrado las puertas del avión, pero aún quedan 7 minutos para que despegue.
- ¿A dónde van?
- A Barcelona, a las 9:15
- Bueeeeno, no se preocupen, aún están embarcando. Puerta 15
- Vamos, que llega a ser la 13…., pienso. Y ahí vamos. Efectivamente, todavía hay gente subiendo al avión. Nos ponemos en la cola. Rompo a sudar, a llorar. Lo hemos conseguido.
- Menos mal que estos de Ryanair siempre se retrasan, que si no… y según pienso esto, veo que estamos en la cola de VUELING.

Noooooooooo. Otra carrera para ver dónde está nuestro vuelo. Quedan menos de 5 minutos. El mismo que nos indicó antes nos pide perdón y nos dice que vayamos a la puerta 3, que aún no han cerrado (aunque ya está todo el mundo dentro). La del control de embarque me echa la bronca sutilmente. Paso, estoy yo para pelearme con nadie. Según subimos al avión el sobrecargo me hace una broma, diciendo que llevan media hora esperando. Le sonrío (enseñando los colmillos). Entro en el avión saludando, eso sí, por si acaso alguien se pregunta a quién estaban esperando. Muy digno yo. Me siento, abrocho el cinturón y el avión cierra las puertas. No me lo puedo creer. Ahora sí, ya voy camino de Barcelona, de mi maratón número….13.

SEGUNDA PARTE
Después de un vuelo muy tranquilo llegamos a Barcelona y fuimos directos a la feria del corredor. Igual que el año pasado, todo está muy bien organizado. Recojo mi dorsal, mi camiseta, una mochila, me hago un par de fotos y al hotel.

Todo con tranquilidad. Ya he pasado muchos nervios hoy, ahora sólo toca descansar y relajarme.
Quedamos para comer con nuestros amigos Simón y Júlia, vamos a un italiano (anécdota del restaurante, eran casi las 4 de la tarde y aún no nos habían servido la comida. Al camarero que nos tomó nota se le había olvidado pasar la comanda a cocina) y después a descansar al hotel, con parada en Mercadona para comprarme mis cosas de desayuno (como siempre, todo igual, mejor no variar nada).

Preparo el material para la carrera. Hasta coloco el dorsal en la camiseta. Estreno los CARMA imanes, pero….aunque no soy supersticioso decido ponerlo con imperdibles. Paso de cambiar nada, todo como siempre.
Cena, ducha relajante y a dormir.
Y aunque no soy supersticioso, despertador a las 6:01. Como siempre.

LA CARRERA
Al ritmo de la canción “Barcelona” de Freddie Mercury y Montserrat Caballé, comencé mi carrera. Los primeros 10 kilómetros los hice a poco más de 5’, corriendo con ganas. La idea es intentar llevar este ritmo el mayor tiempo posible. Y como siempre, en la media hacer control de daños y llegar al km 30 con ganas de correr.

El ambiente de este maratón me sigue pareciendo espectacular. La animación en las calles es impresionante. Desde primera hora hay mucha gente en las aceras animando y gritando nuestros nombres.

Hacia el kilómetro 10 (50:58), se me acerca otro corredor y empieza a hablar conmigo. Es Óscar, de Boimorto. Vamos al mismo ritmo, así que compartimos kilómetros durante bastante tiempo.
Todo va bien. El ritmo que llevo es muy regular, voy a 5’ el kilómetro. Incluso en el kilómetro 15, Passeig de Gràcia, en cuesta, veo que recorto algún segundo (1:15:46).

En el 15 veo a Gloria. Como siempre, es un chute de ánimo en vena. Vale que voy por el 15, que es la zona dulce del maratón, que en este momento todo parece fácil, pero me da muchísima fuerza.
Sigo a este ritmo. En el 18 llego a la Avenida Meridiana. Lo recuerdo bien del año pasado. Un trazado de ida de dos kilómetros de subida tendida y vuelta (con dos kilómetros de bajada, está claro), cruzándonos con los que ya han llegado al 20. Para que se me haga más llevadero, me dedico a observar a la gente que ya vuelve Meridiana abajo. Me cruzo con las liebres de las 3 horas y con las de las 3h15m. Me cruzo con mi compañero de equipo Carlos “Lete”. Le animo (Vengas ese CARMAAAAA). Me cruzo con Rober “Canido”, que me anima a mí.

Paso la media maratón en 1:46:30. Voy bien, me encuentro bien. Puedo seguir al mismo ritmo.
Al llegar al 26, a punto de entrar en la Diagonal, oigo detrás de mí al grupo que va con las liebres de 3:30. Decido unirme a ellos mientras pueda. Está claro que van más rápido que yo, pero es una buena compañía. Sólo tengo que apretar los dientes, seguirles el ritmo y aguantar.

Como era de esperar, llego al 30 con ganas de correr (2:31:27). Si todo sale bien (y no tiene por qué no salir), creo que voy a hacer un tiempo digno. No va a caer la marca personal (eso estaba claro desde el principio), pero lo voy a hacer bien.
Km. 30. Las liebres intentando pasarme (y yo disfrutando)

Llego al  35 (2:57:12). Ya he bajado el ritmo. Las piernas empiezan a pesarme y los del 3:30 se alejan poco a poco. Me encuentro con Rober, está parado. Se pone a correr a mi lado y me dice que iba a dejarlo, no se encuentra bien. Aguanta un kilómetro y se retira. Me da ánimos. Ojalá pudiera echarte una mano, compañero, pero voy justito.

Hago la subida al Arco de Triunfo. El sitio es muy bonito, la animación es espectacular, pero no lo disfruto, igual que el año pasado. A partir de aquí, aguantar, aguantar y aguantar.
Veo a Gloria. Pienso en la cara que llevo e intento dedicarle una sonrisa. La próxima vez que la vea será en meta.
Veo a Eva, la hermana de mi amigo Alfredo. Su marido Josep también está corriendo, y está haciendo un seguimiento impresionante (no sé si es la cuarta o la quinta vez que la veo).

Foto spoiler. Tanto Josep como yo acabamos la carrera. Y muy contentos


En el giro de Plaza de Catalunya, alguien grita mi nombre. Vale que al llevarlo escrito en el dorsal, durante toda la carrera lo estás escuchando, pero me parece un grito personalizado. Es Montse, la mujer de mi amigo Dani. Esos gritos de ánimo y la cuesta abajo que empieza me dan alas.

Km 38, plaza de la Catedral. Como siempre en este kilómetro, pienso que ya está hecho. Sólo queda llegar.
Y llego al kilómetro 40 (3:24:39). Comienzan los dos últimos kilómetros de subida. El Paral-lel se me hace duro, pero sólo hay que llegar. Pensar que sólo me quedan algo más de 10 minutos es un alivio.
Km 41. Con dolor, cansancio, sin dudas, con esperanza, con esfuerzo, con motivación, y sobre todo, con éxito.

Y la última curva, arropado por una cantidad impresionante de gente. Kilómetro 42. Estoy aquí.  195 metros de gloria y de Gloria, porque pienso en ella al llegar. No sé si me está viendo, pero doy besos al aire, para que le lleguen. Saludo, para que me vea.

Llegando a meta señalo mi dorsal, para que el locutor vea bien mi nombre. Y lo grita. “Bien, David, Muy bien, David, enhorabuena”.
Y yo también grito: ¡¡OOOOOOOOTRA MÁS!!
La llegada. Foto pirateada a marathon-photos.

He parado el crono en 3:37:00
Mi tercera mejor marca, mejorando en casi 2 minutos la del año pasado.
No está mal.
Y eso que era mi maratón número 13
¿13? Esto no puede quedar así
Habrá que pensar en el próximo
(ah, no, que no soy supersticioso)

 
Pues eso. Maratón 13
3:37:00
POST SCRIPTUM
Siempre dedico mis carreras y mis crónicas a Gloria y a mis chicos, pero esta vez quiero añadir alguien más.
Sònia, amiga, no pudiste venir a verme, pero sabes que te llevo en mi corazón. Tendré que volver a Barcelona para darte el beso que hoy te envío.

Carlota, amiga, si de alguien aprendí que nunca hay que rendirse, que hay que luchar y que hay que llevar la sonrisa hasta el final, eres tú. Aunque con esa madre, era tarea fácil. 

martes, 15 de noviembre de 2016

Runnercello (Lete) en el Maratón de Nueva York (6/11/2016)

Hola a tod@s,

Recién llegado al Carma (de la mano del Presi Pancho) y no puedo más que dar las gracias a todos por la calurosa bienvenida que me habéis dispensando a pesar de que no me conocéis en persona. Se nota que sois una gran familia y que sepáis que es un honor abrir la "delegación" compostelana del club :)

Dicho esto, Pancho me ha invitado a hacer una pequeña crónica de mi viaje a Nueva York con motivo de correr su Maratón. Un sueño que llega 3 años después de haber empezado a correr. Habéis leído bien, muy poco tiempo..pero bastantes kilómetros encima. Ya os contaré los motivos de ese cambio de vida a quien le interese en la Carmacomida de Navidad..

La llegada a los EE.UU sin complicaciones..o con pocas. 2 horas nos tuvieron haciendo cola en el control de aduana y una compañera de expedición cogió mi maleta por error, menos mal que íbamos al mismo hotel..

Todo empezó cuando en Marzo me comunican que me había tocado un dorsal en el sorteo (que hay que pagar igualmente). Primera vez que participo y..pam, la suerte del novato jeje. Decidí finalmente organizarme el viaje con la empresa catalana Sportravel ya que me facilitaba mucho el tema traslados y la verdad, al viajar solo por vez primera a NY pues se iba a hacer más llevadero..

El Jueves me dediqué a conocer un poco el Distrito de los teatros. Nuestro hotel estaba muy bien ubicado en la 8ª Avenida con la 44 y teníamos Times Square a tiro de piedra.

Una hamburguesa y una cervecita (tenía que probarla..) y a dormir. Al día siguiente (Viernes 4) la agencia tenía programado un pequeño rodaje para quien quisiese por Central Park y allá me fui. Unos 6, 7 km. a ritmo muy tranquilo, pero que al final resulto un entreno abrupto que creo trajo consecuencias que comentaré. Corriendo hasta el parque, muchos semáforos, cambios de ritmo, paradas, apenas estiré etc..Aún así divertido, precioso el parque y familiarizándome con la Meta jeje..



Luego la feria del corredor en Jacob Javits Convention Center. Apabullante como organizan tantos miles de dorsales y la propia feria descomunal, abrumadora. 3´de reloj tardé en recoger mi dorsal y la bolsa de corredor (llegamos a buena hora): Me fui sin comprar nada porque la cola para pagar era kilométrica pero estuve, bien a gusto, un par de horas pululando.

En la foto se me ve con el dorsal y en el brazo podéis leer el lema #Fainoti, una pequeña campaña que organizamos desde la Fundación Galicia Sustentable y que podéis conocer aquí:

Se queres estar no Maratón de Nova Iorque #Fainoti 



Por la tarde me dediqué a patear la ciudad, con el ánimo de dejar el Sábado y día previo a la carrera liberado y descansar. Pero quizá pateé de más.. Me junté con César, un tío cántabro muy majo y nos fuimos hasta Brooklyn, cruzamos el puente, Zona 0 etc..Quizá 10, 12 km.. caminando, too much maybe..

El Sábado me apunté a una excursión llamada "Contrastes" que en apenas 4 horas nos fue llevando por Manhattan, Harlem, Bronx, Queens, Brooklyn para dejarnos en las inmediaciones de ChinaTown de vuelta en Manhattan.  En esta edición del Maratón se conmemoran las 40 ediciones recorriendo los 5 distritos precisamente. El nombre de la excursión es sencillamente perfecto. En pocos km´s uno queda impactado de los contrastes entre los destintos "Burroughs"..increíble..

Bronx

Bronx

Harlem

Acabamos la excursión y me junté con el amigo de Cantabria y un chaval de Valladolid que había viajado con su madre. Nos fuimos a Little Italy y nos fuimos apropiando de carbohidratos jeje..
Little Italy

A todo esto decir que ya el día anterior y esa tarde sentí molestias bastante fuertes en mi pierna izda. Dado que me ciclo de maratón fue muy plácido las atribuí al abrupto rodaje de la mañana..pero estaba ciertamente preocupado..

A la noche cerca del hotel nos pedimos unas pizzas y a dormir. Antes me había comprado enfrente también del hotel un yogur con cereales (que probé el día anterior) y un plátano que, junto a fruta confitada y un par de barritas de Isostar que colé en la maleta conformarían mi desayuno maratoniano.

Llegó el día. A las 5 en pie (el bus nos salía a las 6.15). Habré dormido 3 h. y media..tenso y preocupado por mi pierna..

Tras unos 3/4 de hora llegamos a las inmediaciones del Puente de Verrazano en donde lo que hay montado es una especie de campamento de refugiados para alojar a cerca de 60.000 almas. Increíble la logística y serios los controles de seguridad. Helicópteros por todos lados..En la entrada nos encontramos con Josef Afjram que viaja también con Sportravel, aunque él pernoctó en otro de los hoteles que ofertaba la agencia. Tío majete la verdad.

La temperatura es ideal. Tenemos suerte. Estaba advertido y había llevado a Nueva York mucha ropa de abrigo, pero a las 6 de la mañana hay 12 grados y decido sólo llevar una chaquetilla vieja y un buff (que no llego a usar) para dejar allí. Llegamos sobre las 7 y mi salida está programada para las 9:50. Voy sin móvil porque no quiero estar pendiente de hacer fotos, quiero disfrutar cada segundo. Allí orino un par de veces y tomo café y una barrita de las mías. No me entra más y no quiero salir empachado. Sensaciones con la pierna muy malas..casi cojeo, y no exagero..La noche anterior estuve en contacto con mi fisio y hago todos los estiramientos que puedo. Él sospecha que es una contractura a causa de los nervios..la verdad es que todo el viaje es fulgurante..

Entro en mi corral. Wave 1 Corral C. Falta una hora. Nervioso no..lo siguiente. Tanto helicóptero y medios te hacen percibir que medio planeta está pendiente de este evento. Himno americano y respetuoso silencio. Nervioso, preocupado pero sobre todo.. emocionado. Estoy allí y no me lo creo.

Dan la salida. Malas sensaciones cruzando Verrazano. Me duele la pierna a cada paso y veo el fantasma de no poder hacer el Maratón, ni disfruto las vistas..Después de unos 15/20 min. entramos en Brooklyn. Piel de gallina el ambiente que nos encontramos. Se me van las molestias al momento y pillo velocidad crucero. 4:40, 4:35..voy ligero, más de la cuenta porque me advirtieron tanto Pancho como Fernando Abreu que la segunda parte es criminal. Pero el ambiente arrastra. Es apabullante..
Media maratón 1h 40..Sigo sin sentir molestias y a velocidad crucero. La Primera Avenida la hago volando y me encuentro al Pacer de 3:15..No es lo previsto pero me hago casi toda la avenida al lado..Subimos al Bronx y empiezo a sentir fatiga. El asfalto es irregular y los 5 puentes van pasando factura. Es mi cuarto maratón pero el recorrido el más duro de largo..Avituallamientos a decenas, bestial..

Vuelta a Manhattan y acercándonos a Central Park. Desde el Km. 23 siento una pequeña molestia en la planta del pie que en los últimos km´s se convierte en ampolla..El ritmo decrece pero.. ¡qué cerca estamos! En Central Park hay directamente una fiesta, increíble..difícil de describir. Todo el maratón está plagado de gente (menos en el barrio ultraorodoxo judío, se ve que esto de correr no les va..allí íbamos solos..) pero lo de los últimos km´s no tiene nombre..indescriptible..

Mezcla de sentimientos y sensaciones. Me vuelve a doler la pierna (¡aguantó!) y la ampolla tiene vida propia..Bajo ostensiblemente el ritmo..No es un maratón para hacer marca pero voy a hacer un tiempo digno para mi nivel. Entro en meta con lágrimas en los ojos.

 Lo hice joder..y más de una semana después aún me cuesta creerlo. Mi tiempo 3:24:18. a 6´ de mi mejor marca, pero eso era lo de menos.


Una experiencia inolvidable, ojalá los que no lo habéis corrido tengáis la oportunidad de hacerlo. Os dejo un vídeo resumen de mi aventura americana de 5 días. Un saludo :)

miércoles, 9 de noviembre de 2016

MARATÓN DE OPORTO 2016


CASTILLO DE NAIPES   por Fran Otero

     Son las 9:55 del 2 de octubre de 2016. A 18 km de Cascais, ya no puedo más y me paro, se acabó el Maratón de Lisboa para mi. Desde ese mismo instante otra fecha me viene a la cabeza, el 6 de Noviembre. Tengo un mes para recuperar mis doloridos pies, mi maltrecho gemelo y mi cabeza para intentarlo de nuevo en Oporto.
     Diez días parado, fisio,corrientes,ultrasonidos, frío, más fisio, entreno, frío, más fisio....y llegamos al día antes sin un dolor. Es la primera vez en bastante tiempo que siento las piernas y los pies perfectos. Así que esta vez vamos a tope.
     A lo largo de este mes duras negociaciones tienen su fruto y Fon se anima a venirse a Oporto a echarme un cable. El correrá la Family Race de 15 km y luego intentará ayudarme en el tramo final del Maratón. Así que a las 15:30 salimos Kandy Otero, Alfonso Codón Vega y un servidor, de Vigo con destino a la vecina Oporto.
     Despues de un viaje sin incidencias, salvo un pequeño atasco a la entrada de Oporto, llegamos a la Feria del corredor para retirar los dorsales. Fotos de rigor, sin desvelar en ninguna que Fon estaba con nosotros, cosa que nadie sabía , retirada de dorsales, recorrer la feria y a buscar el alojamiento que teniamos reservado y que estaba a 10 min caminando de la salida.
    El alojamiento era una suite familiar en un albergue que no dejaba sospechar por su fachada la sorprendente modernidad de su interior. La habitacion,con cocina y baño privados estaba impecable, un acierto.
    Dejamos los equipajes y hacemos la prueba de caminar hacia la salida. Exactamente 11 min caminando despacio nos acercaron a la Anemona, rotonda donde sería la partida. Una vez allí empezamos la hidratación con unas cervecitas. Despues de pasar por un super a comprar agua, decidimos cenar en un Pizza Hut, un par de pizzas que estaban realmente buenas, y terminamos tomando en café en un bar al lado del Hotel.
     

      De vuelta al hotel tocaba sacar la calculadora y trazar un plan para el día siguiente. Analizar ritmos, tiempos, distancias, lo más parecido al típico problema matemático de nuestra EGB:
" Si un tren sale de Barcelona a 100 km/h y otro sale de Sevilla a 123 km/h.....en que punto se encuentran?". Solo que esta vez era:
" Si Fran sale a 4:40 y Fon a 4:30 pero en el ultimo cajón, y la carrera se separa en el km 12. Si Fon acaba la family y empieza a hacer el recorrido de la maratón , que reitmo debe llevar y cual es el mejor punto para encontrarse con Fran cerca del km 32 y no despistarse....o algo así.
     Una vez resuelto el problema despues de multiples variaciones el plan está fijado.Toca escoger vestuario.
     
     El nuestro está claro, Carma equipados de pies a cabeza, con foto incluida, pero Fon tiene varias opciones y debe decidir. En este punto nos damos cuenta de otro detalle, los dorsales son distintos, los de maratón son rojos en la parte superior y azul en la inferior y los de la family azules arriba y abajo. Presentamos el dorsal en sus camisetas y canta mucho la diferencia pues son fosforitas y resalta mucho . Eso podia ser un problema a la hora de que Fon me acompañase en el ultimo tramo y que no lo dejasen hacerlo. Como yo había llevado la camiseta de Trail por si la usaba en vez de la de asas, probamos el dorsal en ella y al ser roja la parte superior parece que disimula mejor la diferencia de dorsales, además yendo equipados igual era más facil pasar desapercibidos. Así que consideramos que esa era la mejor opción( A ver si así le coje el gustillo y se une al Carma)
      Hasta ahora todo va rodado, llega la hora de dormir. Y a la hora de estar acostados las paredes empiezan a vibrar. Resulta que debe haber una discoteca pegada, y el chumba-chumba no parará en toda la Noche. Las 12, la 1 ,las 2, las 3 y yo aún no he pegado ojo, Kandy parece que lo lleva mejor pues de vez en cuando se le escapa algún ronquido, aunque a esa hora tambien se despierta, y Fon creo que duerme pero mi corazón está alterado al ritmo del tecno portugues. Aprovecho para ver las pulsaciones en ese momento , que en reposo suelen estar sobre 48/50 y están en bailando entre 75 y 85, aunque creo que los 5 cafes del día tampoco ayudaron mucho. De ahí hasta la hora de levantarse un continuo duermevela. Por suerta había dormido bien el día anterior.
      Despues del desayuno, en el que comprobamos que los otros corredores alojados en el Albergue habían sufrido la marchosa noche discotequera, nos "maqueamos" y tiramos hacia la salida.

      Selfies previos, guardaropa, Carmafoto con los compañeros que compartían aventura Ivan Martinez Martin, Oscar Manuel Fernandez Perez, Txema Gil y su liebre particular Dam B. Power ( solo faltó Raúl Diéguez Domínguez) y rumbo a los cajones de salida. Fon se queda en el último que es el de la Family race. Ivan ,Txema y Dam B. Power en el siguiente, y más alante encuentro a Kandy Otero al que habiamos perdido de vista un rato antes, abrazo a mi hermano ,nos deseamos suerte y me adelanto hasta mi cajón. 
     Y ahí estoy, en la salida del maratón de Oporto, el mismo donde me estrené el año pasado en el que el calor nos jugó una mala pasada, solo ante la distancia, las emociones acuden en tropel a mi mente. No quiero fallar, ni a mi, ni a mi familia que soporta mis entrenos, de los que el unico provecho que sacan son los croisants que les llevo los domingos al volver del entreno ( sabeis que os amo aunque no os lo diga cada día) , ni a los compañeros del Car Marisqueiro. que están animando desde la distancia, ni a Carlos Adán Arias el mister que controla mis progresos y se preocupa por ponerme en forma , y por supuesto ni a Fon al que lié para que me ayudase en esta aventura y que sería el mayor perjudicado si fallaba hoy. Con todo esto en mi cabeza solo las gafas de sol evitaron que los corredores de mi lado viesen el par de lagrimas que asomaban a mis ojos. Pero solo fué un segundo, pues suena el disparo y cambio el chip. Toca ponerse el mono y currar.
      El primer km es imposible correr , vamos agolpados y cogiendo ritmo poco a poco, y sale en 5 min aprox..keep calm. Un poco más alante escucho una voz " vamos necora" , me giro y veo a Raúl Diéguez Domínguez por la jardinera adelantando y calentando motores pues había salido muy atrás. Suerte Raul y a lo mío.
     Ya estamos como manda el plan, a ritmo de 4:30 ,4:35 y aunque el globo de 3:15 h lo veo bastante alante no me preocupa. Vamos dando giros en los que nos cruzamos con los corredores que vienen más atras, en algunos veo a Fon, en otros a Ivan o txema pero no a Kandy. Nos vamos animando unos a otros.
Sobre el km 7 sobrepaso al globo de 3:15 pero yo sigo a lo mio. En el 8 encuentro a un Athletics, un Taninos Runner y uno de A Canuda que van juntos y los acompaño un par de km, despues cada uno sigue a su ritmo.
      Km 10 , paso en 45:20 , todo según lo previsto, me encuentro bien , tomo el 1er gel y seguimos a pico y pala. Van pasando los km , la gente anima, grupos en las aceras, aunque menos que el año pasado. Sobre el km 16 empiezo a notar algo de frio, y me estraña porque voy a buen ritmo. En el 18 aprox, pasamos por delante de un local del que sale una atronadora música electrónica que me recuerda inevitablemente la noche que pasamos,pero en este caso hasta me gusta ese ritmo.En el km 20 tomo el segundo gel. Y así, casi sin darme cuenta cruzamos el Puente de San Luis y al rato llegamos a la media maratón . Paso el arco en 1:36, perfecto y lo mejor es que había venido controlando y sin forzar demasiado. Vamos por gaia lo que significa adoquines, los siguentes 3 km me noto un poco más flojo y todo estre tramo de gaia tengo frio,bastante frio, aunque revisando tiempos salen en 4:33 4:33 y 4:31 o sea seguimos a buen ritmo.Pasado el km 25 me refresco en el avituallamiento, parece que vuelvo a encontrarme un poco mejor ya. En la vuelta hacia en puente me cruzo por primera vez con Kandy, lo veo perfecto ,contento, buena cara y con el globo de 3:45 ,de puta madre, nos animamos mutuamente chocamos las palmas y cada uno a su batalla. Eso me anima muchisimo, me encuentro fuerte y sé que voy según el plan y que tengo a Fon esperando para darme esa ultima ayuda. Me cruzo con los otros compañeros, animos mutuos. Cruzo el puente, giramos a la derecha y encaramos el km 29, un poco más alante está el avituallamiento. Hago calculos, me veo bien y pienso que si tomo un baso de powerade y cojo una botella de agua puedo aguantar el gel hasta el km 33 .
      Cojo un agua y un basito de powerade, es rojo, me lo bebo y en ese momento todo el castillo de naipes se viene abajo. Si tienes practica y destreza puedes hacer un castillo con naipes, pero una carta mal colocada , un mal movimiento y todo se viene abajo.
     No pasaron no 30 seg y empezaron los dolores de estomago, a duras penas consigo mantener el ritmo un par de km y empiezan las nauseas. Sé que Fon me espera un poco más alante y lucho con todo para no parar. Paso el tunel a duras penas, pues se hace un poco cuesta arriba y un poco más alante Fon me está esperando. Imagino lo que sería para el verme llegar en aquel estado, pero guardó la compostura y mantuvo el tipo. Yo rezo para que aquello sea temporal y pueda recuperarme. Empieza a tirar un poco de mi pero no hay manera. Baja un poco más el ritmo pero ni así consigo mantenerme a su lado. Llegan las arcadas y tengo que parar. Le costó Dios y ayuda pero vuelve a ponerme en marcha. El viento viene de frente, se coloca delante y siempre animandome pone un ritmo de trote muy suave para que por lo menos no me pare. Con todo, aun ibamos por delante del globo de 3:15 , y sobre el km 35 nos pasa Oscar Manuel Fernandez Perez al que se le vé fuerte,ánimo y a por ello Oscar. De ahí en adelante nauseas, arcadas, paradas, arrancar de nuevo, y cada vez me duele más el estómago. Nos pasan corredores constantemente, nos pasa el globo, todo el mundo nos pasa. Mi estomago estaba fatal, no habia tomado nada más que el maldito powerade desde el km 25, pero la sola idea de tomar un poco del agua que me ofrecia Fon contantemente me revolvía aún mas el estomago. Sobre el km 38-39 me sentia fatal, me dolía el estomago, no tenía fuerzas y me empezaba a doler la cabeza, supongo que por la deshidratación. Solo veia los pies de Fon delante y pensaba que tenia que seguirlo.
     Sabia que tenia que beber algo en el avituallamiento, pero agua sola me parecia imposible tragarla, y aún despues de lo ocurrido me arriesgo a cojer otro basito de power confiando en que fuese, azul o amarillo, que ya los conozco e incluso me gustan, aceptaba hasta que fues naranja pues tampoco me habia sentado mal en las ocasiones que lo había probado. LLegamos al 40 , cojo el baso y es EL PUTO POWERADE ROJO. Desesperado , mojo los labios, lo pruebo y lo escupo porque sabe asqueroso. Creo que Fon me dio un poco de agua, pero ya no estoy seguro. Miro el reloj y por extraño que parezca, ver que aun es posible llegar por debajo de 3:23 que es mi marca en Coruña, me da las fuerzas justas para no parar hasta la meta, sin parar incluso en la ultima subida. LLegamos al recinto de meta y el reloj marca 3:22:10 o algo así cuando cruzamos, que da un tiempo neto de 3:21:39.
     Se acabó el suplicio, por fin. Con las fuerzas que tengo le doy las gracias a Fon pues puedo asegurar que sin él no estaría en esa meta ni en 5 Horas. No tengo fuerzas ni para emocinarme. La estrategia de la camiseta valió para que lo dejaran entrar en meta conmigo pues estaban echando a la gente que entraba acompañando a los corredores.Recogemos la medalla, la bolsa, una cerveza y la camiseta y salimos. Foto de rigor que sirve como testigo de lo que sufrí y el paseo que fue para él y me tiro al suelo a descansar.  
      Despues de un rato abrigado puedo empezar a beber un poco de agua, la cerveza ni de coña, tomo un recuperador y poco a poco en la siguiente hora el estomago se va asentando.
Como cuando haces un castillo de naipes, solo la solidez de la base,en este caso un buen entreno planificado por Carlos Adan , consiguió que no se desmoronase todo el castillo y con la ayuda de Fon consiguiese recomponer las torres para acabar haciendo MMP, en lo que podía haber sido Un gran Triunfo o un estrepitoso fracaso.
    
    Esperemos aprender de los errores y volver a intentarlo con más fuerza, sabiduria y cabeza, en el próximo asalto a la distancía en una plaza y fecha aún por decidir ( Aunque ya hay varias sugerencias). De este maratón me quedo con los 30 km que hice a un ritmo perfecto según lo planeado, sin ningún dolor ni molestia y que hoy ,un día despues mantengo igual, ni molestas ni dolores , incluso ni mucho cansancio.

lunes, 10 de octubre de 2016

02/10/2016: CARMA MARATÓN EN LISBOA por Pancho


Para el otoño le teníamos ganas al maratón de Donosti pero lo descartamos porque hacer 1500 Km saliendo el viernes a la tarde y teniendo que estar de vuelta el domingo de noche no era un fin de semana relajado. Tal vez si el único que viajara fuera yo pues no me importara pero al querer ir con la familia hay que reconocer que era un plan demasiado estresante. Buscando una opción más “cómoda”  nos decidimos por Lisboa, ya que desde Vigo había un vuelo directo corto y a un precio asequible. Una atractiva solución que llevó a que se apuntaran 6 nécoras y una eterna seminécora. Lástima que 3 de ellos no consiguieron estar al final de la travesía y tuvieron que renunciar, bien por cuestiones personales, bien por lesiones.

Salí como CARMA avanzadilla en la tarde-noche del viernes. Del aeropuerto al hotel donde comprobamos que fue un acierto la elección como lugar de “CARMA concentración” gracias a su accesibilidad (a 1’ de la boca del metro). Después comprobaríamos que era un lugar tranquilo y cómodo. En fin, una buena relación calidad-precio. Solo tuvimos que solucionar un problema: el desayuno del domingo, ya que el bar no abría temprano. Finalmente conseguiremos que nos tengan en recepción unos pack y que el recepcionista nos haga unos cafés.
Dada la hora en que llegamos ya solo pudimos dar un pequeño paseo por los aledaños y buscar un lugar para cenar. Cerca había pocos locales, quedándonos claro que para la opción comidas y cenas habría que buscar otra zona.
Cumplí con una de mis máximas premaratonianas siempre que las circunstancias lo permiten: dormir bastante dos noches antes de la prueba.

La mañana del sábado nos vamos a la Feria del Corredor en la zona de la Expo. Allí quedamos con Fran y Fon. Tras coger los dorsales dimos un pequeño paseo por la ribera del río haciendo tiempo antes de la comida. Elegimos un italiano, por supuesto, y todo muy rico.


Feria el corredor
Cumpliendo con el ritual
La tarde mis chicas la aprovechan para hacer turismo. Yo me quedo en la habitación a descansar y también preparo todo lo necesario para la carrera con la preceptiva foto. No me gusta la improvisación. Fon y Fran deciden darse un paseo pero yo prefiero el modo ahorro total.
En el metro camino de Cascais
De noche volvimos al centro comercial Vasco de Gama para cenar. Allí quedamos con Maikel, la última incorporación de esta CARMA aventura. Elegimos otro italiano y también quedamos satisfechos. Luego retirada al hotel que hay que descansar.

Tocó madrugón ya que hasta la línea de salida teníamos 10’ de desplazamiento en metro + 40’ de tren. A las 5:30 en pie y a desayunar en la recepción. Luego tardamos en salir porque el amigo Maikel se lo tomó con calma. Total que cogimos el tren que salía a las 7:30 y que nos dejaba en la estación de Cascais a solo 20’ de darse la salida.

A mi, que me gusta llegar con tiempo, esto ya me inquietó un poco. Además durante el viaje en tren Fon no paraba de encontrar inconvenientes, que si iba  a hacer mucha calor, que si adoquín… Intenté abstraerme como buenamente pude para no caer en la ansiedad.

Fue llegar a la estación y todo el mundo a trotar hasta la zona de salida. Calculo que sería poco más de un Km. Me preocupaba que fuera un desbarajuste el guardarropa pero no hubo ninguna cola y a las 8:25 estábamos en el cajón. Maikel y yo, como tantos días de entreno, hombro con hombro en busca de un sueño. Unas filas más atrás Fran y Fon. El objetivo rodar a 4’10’’/Km, lo que supondría un tiempo en torno a 2h 55’ – 2h 56’.

No fuimos los únicos que llegamos justos a la salida porque retrasaron 5’ el pistoletazo de salida (tenían varios trenes antes de la 7:00 pero después de esa hora solo había el de la 7:30. Deberían tener uno a las 7:10/7:15 porque el metro no abre hasta las 6:30 por lo que mucha gente perdió, como nosotros, el de las 7:00).

 Leyera que el maratón de Lisboa era llano. De salida una cuesta por lo que sale el primer Km en 4’24’’.
Sincronización con el crono en el primer Km
En el siguiente Km se baja (4’03’’). Por entonces nos pasara el globo de las 3 horas como un bólido. Nosotros a lo nuestro. Le digo a Maikel “ese no es el ritmo”. Y viene otra cuesta y su bajada y otra cuesta y su bajada… ¡Menos mal que era llano! Hasta el Km 15 un continuo tobogán en el que rodamos entre 4’10´´ - 4’20’’/Km. Pasamos el Km 5 en 21’04’’ (4’13’’/Km). El segundo parcial de 5 Km en 20’56’’ (4’11’’/Km). Compartimos esta fase de carrera con un húngaro y un italiano. El globo de las 3 horas ya ni lo vemos (debe estar rodando a 4’05’’!!!!). Poco antes del Km 10 me tomo un gel.
Durante el primer tercio de carrera esos corredores, húngaro e italiano, fueron nuestros "socios"
Mis sensaciones no son todo lo óptimas que deberían para estar a principio de carrera y eso que tengo el lujo de que Maikel lleva permanentemente una botella de agua en la mano. Ese aspecto lo estamos cuidando: beber y refrescarse porque, sin ser un calor insoportable, hace calor e irá a más. Aún así mantengo el tipo haciendo un tercer 5000 en 20’58’’ (4’12’’/Km). Cuarto parcial en 21’09’’ (4’14’’/Km). Soy consciente de que me están saliendo un poco más lentos los Km y le digo a Maikel que si se encuentra bien que tire. Él, creo que en una decisión acertada, mantiene la calma, ya que tampoco vamos tan mal de crono. No en vano pasamos la media maratón en 1h 28’28’’ (4’12’’/Km).
El siguiente parcial lo hacemos en 21’09’’ (4’14’’/Km). Aunque el ritmo lo voy sosteniendo las sensaciones han empeorado. Me cuesta seguir al mini grupeto en el que vamos y Maikel me va haciendo la goma.
El Km 28 sale en 4’19’’ e insisto a Maikel que se vaya y esta vez me hace caso. Kms 29 y 30 a 4’20’’y 4’19’’. Paradójicamente, mis sensaciones han mejorado, primero porque el globo de las 3 horas debió darse cuenta que iba muy lanzado y ha aminorado, con lo que lo tengo a la vista y le voy recortando, y segundo, porque estamos a las puertas de Lisboa.
Y llega el segmento entre los Kms 31 – 35 (21’05’’) que será en el que mejores sensaciones tenga en la carrera gracias a que paulatinamente veo que cojo al globo de las 3 horas y a que sé que en la zona de la plaza del Comercio están Ana y Tania. El subidón en el Km 33 a ¡3’59’’/Km!  Y es que paso al globo justo cuando me anima mi mujer y a los 100 metros está Tania sacándome una foto en la que parece que me voy a comer el mundo encabezando el grupo del globo y dejándolo atrás.
Km 33. Rebasando al globo de las 3 horas
Los excesos se pagan y en el Km 34 volvemos al trazado desangelado (una constante en la práctica totalidad del recorrido la falta de animación) y se levanta un ligero viento en contra. Me empiezan a pasar las primeras africanas de la carrera élite de media maratón a un ritmo que me parece endiablado. El agotamiento, la mente… Justo en el cartel del 35 me paro en seco. Mi “salvación” es que a los 5’’ me pasa el grupo de las 3 horas y el globo me dice algo. No sé lo qué pero me dije “tiene razón, a intentar correr por debajo de 5’00’’Km”. No me engancho pero consigo en los dos siguientes parciales hacerlos en 4’46’’ y 4’47’’. ¡Ya estamos en el 37!, me autoanimo. Voy mal pero casi no me pasan corredores. Hasta consigo apurar un pelín en los dos siguientes parciales: 4’39’’ y 4’39’’.  Cerca de la Expo va un francés andando y le grito allez, allez!!! ¡Esto está hecho, solo 3 Km! Salgo de una glorieta y giro a la izquierda y… una cuesta de 200 m ¡No puede ser! Pues a por ella!!! Con todo sale el Km en un honroso 4’40’’. Hasta el final hay algo más de público aunque no muy predispuesto a aplaudir. En un ataque de rabia les levanto las manos. Los corredores necesitamos su energía!!! Y de repente se oyen las palmas. Km 41 en 4’34’’. Ya voy jadeando pero hay que darlo todo, en breve ya descansaré!!! Hasta meta 5’11’’ en ese Km y 195 m. Ritmo 4’20’’!!!!

Tan pronto paso la meta allí está mi compañero Maikel para darme un abrazo. Yo contentísimo con mi 3h 01’23’’ y él con un cabreo del demonio por sus 3h 00’01’’. Comprensible pese al carrerón que ha realizado en su primera maratón pero a las puertas de una cifra mágica. Es solo cuestión de tiempo si hace las cosas bien porque tiene mucho potencial.
Por lo que a mi respecta no pudo ser el sub 3 pero muy contento de no rendirme y a mis 49 tacos puesto 96 de la general y 15 de mi categoría. Y lo más importante disfrutando de algo que me hace feliz. Fon hizo una gran carrera yendo de menos a más y Fran se tuvo que retirar lesionado.
Brindis postmaratón
La dedicatoria, además de para mis chicas, esta vez para Juan Piñeiro y Bruno Muiños, bajas por lesión, y que os echamos de menos.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Maratón de Berlín – 25 de septiembre de 2016 - Cuestión de huevos

Por Papabaloo

El maratón es cuestión de entrenamiento, de fuerza, de constancia, de voluntad...pero hay quien se empeña también en añadirle un ingrediente extra, los huevos.

“¡Ánimo David, échale huevos!”
“¡Con dos huevos, David!”
“¡Qué huevos tienes, un maratón!

Frases como estas son casi una constante cuando te vas a enfrentar a la mítica distancia de 42,195. Así que con la constancia en el entrenamiento, ganas, una buena dosis de confianza, férrea voluntad y, por qué no, con un par de huevos, puse rumbo a Berlín, a intentar rematar el que sería mi decimosegundo maratón, mi primer internacional, mi primer “major”.

En el vuelo desde Oporto, coincidí con Roberto “Canido”. Dos nécoras y un montón más de corredores en el mismo avión. Llegamos bastante tarde a Berlín así que Gloria y yo salimos corriendo para no perder el tren que nos llevaría a la ciudad. No me despedí de Rober, pero ya quedaremos mañana para vernos en la feria del corredor.

Y no perdimos el tren, pero ocurrió lo que ya empieza a convertirse en un clásico en nuestros viajes, cogimos un tren diferente al que debíamos, con lo que llegamos bastante tarde al apartamento.

Dos nécoras con muchas ganas
A la mañana siguiente fuimos a recoger el dorsal y la bolsa del corredor. En el metro ya se podía apreciar la cantidad de gente que nos íbamos a encontrar. Me habían dicho que las colas para recoger el dorsal el sábado eran impresionantes, pero la verdad es que todo fue rapidísimo, será la organización germánica,  pero todo fue muy rápido (no tardé ni un minuto).

Quedamos con Rober y nos tomamos una cerveza (sin alcohol), nos hicimos algunas fotos y dimos una pequeña vuelta por la feria.

Cerveza alkoholfrei
Mi objetivo para mañana, como siempre, es acabar, disfrutar. Muy contento si igualo la marca de Barcelona (3:37), aunque mi lado más optimista me dice que puedo intentar 3:30. En un alarde de optimismo, hasta me atrevo a aventurar 3:25 (desde la seguridad de que no lo voy a hacer, pero ya veremos mañana).

La tarde la dedicamos Gloria y yo a hacer un reconocimiento de la zona de llegada para poder quedar después de la carrera sin problemas. Sólo pensar en 42000 corredores, acompañantes y público ponía los pelos de punta. Y después de decidir nuestro punto de reunión y ver dónde iba a esperar Gloria a verme llegar, nos fuimos a hacer un poco de turismo. Poco, la verdad. Ni daba tiempo para mucho ni las piernas y los nervios daban para más.
Mañana pasaré por aquí

Y luego por aquí
Y llegó el día. Después de un desayuno con té, barrita de cereales, pan alemán de semillas con mermelada y orejones, me preparé y en metro hasta la estación central de tren (Berlin Hauptbahnhof). Como siempre en estas citas, ya en el metro el ambiente es espectacular, cientos de corredores en los vagones y los andenes, olor a réflex, botellas de agua e isotónica, caras de concentración, risas, comentarios... Pero fue al bajar del tren cuando realmente me di cuenta de la envergadura del evento en el que iba a participar. La cantidad de gente que caminábamos hacia la zona de salida era impresionante.

Nada más pasar al interior del recinto vallado, me dirigí hacia el guardarropa asignado. Todo rápido, todo muy bien organizado. Y después al cajón de salida. Al acreditar la marca de Sevilla 2015, pude salir del cajón de 3:15-3:30.

Y a las 9:15 en punto, pistoletazo de salida. Pese a salir tanta gente, en ningún momento me resulta difícil correr debido a la aglomeración. Es una avenida enorme, y la colocación en cajones de salida está muy bien hecha.

En los primeros kilómetros decido mi estrategia. Voy a intentar coger un ritmo de 5’. Iré controlando el tiempo y ajustando el ritmo cada 5 kilómetros. Me gustaría pasar la media en 1:45, Y cuando llegue al kilómetro 30 ya veré lo que hago. Si todo va bien y me veo con fuerzas, apretaré, o bajaré el ritmo, o yo qué sé.

Como entretenimiento mental, empiezo a pensar en esta crónica. Intento quedarme bien con el recorrido, y aprenderme los nombres de los sitios por los que paso. Y esta es la primera dificultad. Todo son strasse y platz, pero con unos nombres imposibles de recordar. Reoriento mis pensamientos y apunto algunas observaciones (poco intelectuales y elaboradas, es verdad):

-   Cuántos países hay en el mundo. Qué cantidad de banderas.
-   Hay países en los que la gente es muy alta. Y también países en los que hay gente muy bajita
-  Sea cual sea la nacionalidad, en ningún país se libran de esa lacra que es el corredor que se cruza sin avisar.
-  Todo esto en 7 kilómetros. La de tonterías que puedo llegar a pensar cuando lleve 40.

Y con estas tonterías llego al kilómetro 10 en 50:04. Todo va saliendo bien. Pienso en los familiares y amigos que están siguiendo mi carrera desde sus móviles, y les imagino animándome.

Paso el kilómetro 15 en 1:14:48, el 20 en 1:39:35. Pienso que la cosa está saliendo como en aquel maratón de Sevilla de 2015. Me animo mucho y veo la posibilidad de que salga todo según lo previsto. Paso la media en 1:45:00. Clavado. Puedo hacerlo. Pienso en un pensamiento que ayer leí, “si lo puedes soñar lo puedes hacer”

Hasta aquí he ido controlando ritmos muy bien, y eso que a veces el público te hace acelerar sin darte cuenta, o relajarte, pero estoy muy contento con ese control.

El público. Este punto merecería una crónica aparte. Se calcula que hubo más de un millón de personas animando a lo largo de todo el recorrido. No sólo son los acompañantes y amigos de los corredores, con banderas, pancartas, globos…es también la gente de Berlín. Se vuelcan con la carrera, lo viven como algo muy suyo. Hay barrios por los que pasas en los que los vecinos colocan mesas con avituallamiento de agua, con frutas, con gominolas, hasta con bizcochos de chocolate. Y la animación musical es buenísima. Grupos de rock, de jazz, bandas de viento, grupos de batucada, hasta una familia que sacó unos altavoces a  la terraza de su casa en la que bailaban. Como siempre en estos puntos había que tener mucho cuidado para no acelerarse.

El kilómetro 25 lo pasé en 2:04:33, el 30 en 2:29:51, todavía por debajo del tiempo previsto, pero gracias a la renta conseguida en la primera media, ya que he pasado a correr a 5:04 los últimos 5. Así que me pongo las pilas y decido no bajar. Me encuentro bien. En Barcelona el pasado mes de marzo, al llegar al 30 tuve que bajar el ritmo, pero hoy me encuentro más parecido a como estaba en Sevilla.


El único muro que vi en Berlín
En el 31 me alcanza el globo de 3:30. Perfecto, me ha pasado, ahora a no dejarlo escapar. Sigo con mi ritmo de 5’ y paso el 35 en 2:54:52.

Y cojo al globo, y se me escapa, y mantengo la distancia, y se me escapa, y le cojo…hasta que en el 38, esa frontera en la que siempre pienso “el maratón está hecho” aflojo el ritmo, sabiendo que aunque no voy a bajar de 3:30 sí voy a hacer un buen tiempo.

Esos últimos 4 kilómetros los sufro, como no puede ser de otra manera, pero también los disfruto. Me viene el único pensamiento negativo en toda la carrera, pienso que esta vez, al acabar, no voy a pensar cuándo es el siguiente maratón, creo que hoy voy a acabar sin ganas.

Pero voy a acabar.

Cuando hago el último giro y entro en la avenida Unter den Linden, veo la Puerta de Brandemburgo. Está a 500 metros, pero me parece lejana, aunque no me habría importado que estuviera más lejos todavía. Disfruto de esos últimos metros. Me emociono. La gente aplaude, anima. Paso por debajo de la puerta, justo llevo 3:30. Me emociono. El ambiente es impresionante. Paso el kilómetro 42 y me echo a reír, saludo al público que me anima, incluso hay quien dice mi nombre.
Kilómetro 42...

Y a falta de 100 metros veo a Gloria en las gradas, con la bandera gallega que llevamos a todas las carreras para localizarla. Estoy llegando, estoy ya en la alfombra azul, pero me paro, le lanzo dos besos y le suelto un piropo. Y sigo camino de la meta.

...y 195 metros









Feliz, estoy feliz, paso la meta en 3:31:53

Y me río, y lloro de emoción sin lágrimas.

Y me contradigo, y me pongo a pensar en el próximo maratón.

Y volviendo al inicio de esta crónica me digo:

Sí señor, David 

Con un par
Y ya va una docena

David - Papabaloo