miércoles, 3 de noviembre de 2010

XXXIII CARREIRA PEDESTRE GRUPO CORREO GALLEGO 2010 (o sea, la carrera de Santiago) por Papabaloo


Siempre me ha gustado correr con un poco de lluvia, y sentir que el agua te cae en la cara mientras devoras kilómetros, así que el sábado me acosté tranquilo, pues aunque estaba lloviendo y las previsiones, (meteogalicia, eltiempo.es, elpais.com, telediario, noticias cuatro….) daban lluvia para el día siguiente en Santiago, mi natural optimista me decía: “malo será, David. Al final serán sólo cuatro gotas, y justo antes de la carrera”.

El caso es que el viaje hasta Santiago me hizo ver la realidad. Íbamos a tener agua para aburrirnos. Así que como no es recomendable correr con paraguas y botas de goma, antes de salir del aparcamiento de San Clemente decidí la indumentaria apropiada, es decir, la misma de siempre. Me preguntaba si habría mucha gente que correría con su camiseta o harían caso a la organización y se pondrían la camiseta conmemorativa de la carrera. Fuera como fuese yo lo tenía claro. Mis queridas Mizuno y por supuesto, la equipación oficial de mi equipo. Que la negra es mucha negra, oiga.

Calentando (o intentándolo) me encontré con Mincha, con Canido y con Tara. Hablamos un poco y nos deseamos suerte.

A las 10 en punto dieron la salida. Nada nuevo. Tanta gente intentando correr al mismo tiempo siempre hace que no puedas coger tu propio ritmo hasta pasado un buen tramo. De todos modos este año no lo he notado tanto. El hecho de que la salida sea cuesta arriba y en una calle ancha creo que hace una pequeña selección, y va poniendo desde el principio a cada uno “en su sitio”.

Subiendo este primer tramo de Xoan XXIII me pareció oír los ya tan conocidos “cánticos guerreros” de la gente de la BRILAT o de la Escuela Naval. Sin embargo no volví a escucharlos en toda la carrera. ¿habré ido muy rápido o es que los militares que participaron en la carrera se “desmilitarizaron” un poco (o sea, se civilizaron)?

En los primeros kilómetros la carrera discurrió tranquila y sin sorpresas. Agua, agua, mucha agua.

A la altura del km 5 aproximadamente oí una voz a mi lado que decía “ese Carma…”. Era Jotaeme, y juntos fuimos un ratillo, justo hasta la subida de Santiago de Chile, donde nos separamos. Antes le pregunté su nombre, para confirmarlo y ponerlo bien en esta crónica.

Las cuestas no se me dan muy bien, pero esta primera, así como su continuación en Rosalía de Castro no me supusieron un gran problema. Pongo la reductora y…voy subiendo. Además, esta cuesta no es como para dar problemas, esta zona la conozco y sé que no es muy larga, y luego viene el descanso de entrar en la zona deportiva…

Pero el problema para mí llegó en las novedades de esta edición. Por motivo de las obras en no sé qué calle, el recorrido se ha desviado este año y de repente, cuando voy cogiendo otra vez un ritmillo cómodo, me encuentro con la cuesta de San Francisco. No es muy larga, pero tan empinada, tan de repente y tan inesperada…. La subo, vale, y luego la bajo (rúa dos castiñeiros, con aquaplanning incluido), pero me quedo tocado esperando la cuesta de Vite.

Y Vite que no llega. Se me hizo larguísimo el trayecto hasta allí. Y una vez que llegué… pues como siempre. Larga, pero bien. Como ya dije antes, pongo la reductora y hasta arriba. Y una vez que llegué, a recuperar un poco la respiración y el tiempo perdido (tanto que el último kilómtero lo hice en menos de 4’, algo nuevo para mí)

Y como siempre, entrar en la zona vieja de Santiago no tiene precio. Correr por estas calles es una maravilla, sobre todo, para mi gusto, cuando llegas a la “praza de Toural” y enfilas a “rúa do Vilar”, donde ya ves la torre de la Berenguela (este año con luminaria encendida), giras Fonseca y entras en el Obradoiro, aunque este año la plaza estuviera un poco deslucida con ese armatoste/altar/escenario que han montado para la semana que viene para la visita de no sé quién.

Y otra novedad este año. La llegada no supone tapón detrás del palacio de Raxoi. No sé cuál es la razón, pero desde luego se agradece, con la que está cayendo, lo que menos apetece es quedarse quieto.

Avituallamiento, familia, ropa seca, café (como decía aquel, “con leche o con leite, pero que estea ben quentiño”)… y al llegar a casa comprobar los resultados de los compañeros del mejor club de atletismo que conozco.

CANIDO (54:19), PAPABALOO (57:23), MINCHA (57:40), MIGUEL (57:41), KHENE (1:03:28), TARA (1:16:06), TARTARUGO (1:29:10)

Felicidades a todos. Nos vemos en otra

5 comentarios:

  1. Ese Papabaloooooooo!!!! Sí!!! Una crónica de las que emocionan... y con su reductora y todo... y con esa "sutil" crítica hacia los actos de la visita de no sé quien XDDDD

    Me he reído, me he emocionado, y me siento orgulloso de ser del CARMA ¡qué cojones!

    Buen comienzo literario, zí zeñó!!

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  2. Muy bueno, David.
    Y gran carrera....

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  3. Enhorabuena David !!....tienes ahi una vena literaria por explorar...el blog lo agradecera....ja,ja...sobre lo del escenario no hare comentarios,que segun mi amigo Eric Frattini,los servicios secretos del Vaticano ( La Entidad ) se enteran de todo...no vaya a ser el demonio...ja,ja...

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  4. Perdón... solo deciros que es el Papa el que viene el sábado 6 a Santiago, ya que no lo sabíais.

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